Las imposturas de la feminidad

El libro de Carmen García Ribas “Miedo a ser: las imposturas de la feminidad” es un ensayo que nos adentra en la cuestión controvertida y actual, el miedo a ser, con el que las mujeres se han enfrentado durante toda su existencia. Tras tantos años de lucha, nos preguntamos si el sexo femenino no ha extraviado su verdadera identidad al verse obligadas a ceñirse a un traje que no es el suyo y no se adapta a su naturaleza.

1ª impostura: interpretar el entorno en términos amor/aceptación: si lo hago bien me aceptan y me quieren.

2ª impostura: imitar a los hombres pues en el entorno profesional los modelos que llegaron a la cima son masculinos: nuestra diferencia es nuestro poder, lejos de ocultar esas diferencias hay que potenciarlas.

3ª impostura: el deseo de responder a como somos vistas según la mirada del hombre, al tratar de responder a esta idea también somos impostoras: muchos hombres entienden la igualdad como el comportamiento de las mujeres que ellos desean, todos iguales es para muchos “vosotras sois como yo deseo y yo soy como soy”.

Tras la lectura de este ensayo la pregunta que surge también es ¿el término feminismo ha quedado ya anticuado para explicar el nuevo modelo femenino?, ¿femenino como lo contrario a machismo no induce a la separación?.

El título de una charla Ted “Todos deberíamos ser feministas” de la escritora africana Ngozi Adichie pone de relieve que hombre y mujeres juntos en la reivindicación de la igualdad de hombres y mujeres tanto en el aspecto profesional como vital.

Mientras en una entrevista de trabajo sólo se les pregunte a las mujeres si quieren ser madres, mientras este la brecha salarial donde en los mismos puestos con mismas responsabilidades una mujer cobre menos por ser mujer, mientras el peso de los hogares siga cayendo en  ellas, etc… Aún hay una larga lista de desigualdades.

Hasta entonces queda camino para esa igualdad, donde hombres y mujeres si luchan juntos en vez de separados, todo será más rápido, verdadero y duradero. Los hombres que están en altos puestos de poder para hacerlo, mientras que ellos no apoyen y crean que de esta igualdad salimos beneficiados TODOS, mujeres, hombres, sociedad, el planeta y la continuidad de la vida… JUNTOS SUMAMOS.

Mientras no haya otra palabra que describa este nuevo modelo, decimos “ Todos deberíamos ser feministas”.